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CONVERSANDO CON DON ALFREDO DI STÉFANO Destacado

CONVERSANDO CON DON ALFREDO DI STÉFANO

Entrevista realizada el 28 de diciembre de 2007 en el despacho de veteranos del Estadio Santiago Bernabéu.

Informamos a don Alfredo que nuestro deseo en la entrevista es mantener una conversación destinada a ser publicada en un libro sobre temas de Psicoanálisis y Fútbol. Así mismo le pedimos permiso para grabar y filmar la entrevista, a lo que no pone ningún reparo.

Don Alfredo se mostró durante la hora y quince minutos que estuvimos con él: amable, concreto, poniendo sus palabras y maestría a nuestra entera disposición.

Agradecemos desde aquí sus enseñanzas.

Nos sorprendió agradablemente y “algo” también le sorprendimos.

 

Carlos Fernández: Don Alfredo, usted a dicho: “en el fútbol no hay nada escrito”

Don Alfredo di Stéfano: No hay nada escrito, porque es un juego, no hay ninguna tesis, no hay ninguna materia. Se sabe qué es fútbol, pero no se puede catalogar la diversidad de los movimientos. Todos los días sale una cosa nueva, es una inventiva del individuo, la mayoría de los movimientos es intuitiva, no se sabe por donde te va a venir el balón. Todo es equilibrio, buena colocación.

CF: Se dice que usted lo comparó en alguna ocasión con un ballet: “equilibrio, imaginación, estabilidad y que para ser un buen futbolista se debía tener alma poética”

Don Alfredo: Si, yo conozco una anécdota de un jugador que driblaba muy bien, se llamaba Enrique García en Argentina, y le llamaban el “poeta de la zurda” y una anécdota de él es que se limpia a gente, se va de todos y hace gol. Y cuando regresa de marcar se vuelve arrastrando los pies sobre el césped en zigzag y los compañeros le preguntan ¿que estás haciendo?  Estoy borrando las huellas para que no me la copien.

¿Quién lo va a repetir? no lo puede repetir nadie.

CF: Un jugador ¿nace o se hace?

Don Alfredo: Se hace. Es mentira que un jugador nace, todo depende de la vocación que tengas desde los tres o cuatro años, de dónde vives...

CF: ¿Quién le regaló la primera pelota de fútbol?

Don Alfredo: La primera pelota de fútbol en serio, me la regalaron en un cine. Con el boleto de entrada saqué un premio. A los muchachos le regalaban un balón y a las chicas una muñeca. Tendría yo diez años.

CF: Empezó a jugar ¿con siete años? en un equipo de fútbol que se llamaba Unidos y Venceremos.

Don Alfredo: Un poco más grande, unos nueve años tendría. Si, Unidos y Venceremos, era un equipo de barrio (a la esquina de mi casa). Un barrio humilde, con muchos emigrantes: españoles, italianos…

CF: Un barrio al lado de la Boca?

Don Alfredo: Al lado de la Boca, se llamaba Barracas. Antiguamente eso era como las barracas que hay en Valencia. Con tejados para colgar el cuero…y, sin embargo ahora es un barrio residencial, es como aquí en Madrid. Lo que hoy es el Paseo de la Habana, cuando yo llegué era campo, la gente iba a veranear a la piscina. Es todo nuevo, no nos damos cuenta como progresa el mundo en todo. La Castellana cuando yo llegué acá, llegaba hasta Nuevos Ministerios, año 1952.

CF: Un futbolista enamorado juega mejor?

Don Alfredo: Enamorado de la luna es una canción…

CF: Dicen que después de un partido que perdió en Copa de Europa, cuando le entrevistaron usted respondió recitando el tango “Bronca”

Don Alfredo: Ah, claro, si “Bronca” quiere decir…Bronca no es al revés cabrón, cuidado. Bronca es una palabra que se utiliza mucho en Argentina cuando hay pelea.

CF: Si le leo la letra del tango:

Por seguir a mí conciencia

estoy en la palmera,

sin un mango en la cartera

y con fama de chabón.

Esta es la época moderna

donde triunfa el delincuente,

y el que quiere ser decente

es del tiempo de Colón…

Don Alfredo: (me pide el papel donde llevo escrito la letra del tango). Sabe lo que es “palmera”, que no tiene nada. Está muy buena esta letra es de Battistella y Edmundo Rivero un cantante, un tipo muy simpático y muy grande. Se subió a un colectivo, (así llaman allá a los autobuses) y sin darse cuenta que le había pisado a uno, le dijo perdón, y respondió todo el colectivo: “no es nada”….tenía un pie enorme…ese era Edmundo Rivero.

“Sin un mango en la cartera y con fama de chabón”. Fama de chabón, de tonto, de gil, es el argot, hablan del verrés, es decir del revés. Para vivir en Buenos Aires, hay que saber tela, si te vas de allí…”sin un mango en la cartera” sin un peso, sin una peseta. “Esta es la época moderna donde triunfa el delincuente, y el que quiere ser decente es del tiempo de Colón” de tiempo pasado.

“Lo cortés pasó de moda, no hay modales con las damas”, antes dejaban el paso a las señoras y pasaban por delante de una iglesia se sacaban el sombrero, y ahora no pasa nada: “Ya no se respetan canas ni las leyes ni el poder. La decencia la tiraron en el tacho de la basura” el tacho es la papelera, el cesto de la basura. “y el amor a la cultura todo es grupo, puro bluff”. Esto es mentira que habla de Argentina. Esto está hecho del año sesenta y dos…

CF: El jugador francés Dugarry, campeón del mundo con Francia, dijo: “si hubiera que tomar cocaína para ser campeón del mundo, haría tiempo que Colombia la habría ganado”

Don Alfredo: Y yo le digo Perú, donde hay más…..La picardía, la habilidad, la viveza y todo eso que confluyen en un individuo, no te lo puede dar la droga. La droga te puede dar más fuerza, más resistencia, y quién sabe…Porque debe haber alguno que le debe sentar mal, porque yo escuché a algunos que se fumaban un cigarrillo y decían ¡Qué mareado estoy! Es como la bebida, a veces se exagera mucho

CF: Usted aconsejaría que se hiciera controles de dopaje en fútbol?

Don Alfredo: Si claro, seguro, pero para la salud del individuo y de la familia. Luego si se quieren matar que se maten, pero para jugar al fútbol no le hace nada, no le ganan a nadie, con la droga en el fútbol no le ganan a nadie, por más que digan. No le gana a nadie: La potencia, la fortaleza se gana entrenando, con esfuerzo.

CF: Cuentan que entrenando usted al Real Madrid, el año que fuimos segundo de todo…

Don Alfredo: Anoche estaba leyendo eso, no me dormía ni a cañonazos y agarré el libro y abrí al azar y justo lo hice por ese capítulo. Se acuerda de Poulidor?

CF: Sí claro, segundo en todos los Tour.

Don Alfredo: Hay que tener mala suerte, yo le nombro en el libro.

CF: He leído una historia en la que debutaba un jugador (no recuerdo el nombre) en los entrenamientos y se enfundó una camiseta blanca que no tenía el escudo del Real Madrid, y al decir el jugador: esta camiseta no tiene el escudo; usted le dijo: “para llevar el escudo del Real Madrid, primero hay que sudar la camiseta”

Don Alfredo: No. Eso no fue en un entrenamiento, eso fue en un partido en África. Amancio llevaba una camiseta, pero la historia no es así, lo que pasa que hay que dejarla, porque si no le cortamos el espectáculo a Amancio.

CF: Hay que sudar la camiseta del Madrid para llevar el escudo.

Don Alfredo: Si, pero pasó lo siguiente: los linieres antiguamente usaban pantalón largo totalmente blanco y camisa blanca y en una de estas se la tiró al linier, y le dije ¡Que haces, a quién se la das, se la tienes que dar a un compañero que tenga el escudo aquí! que no es lo mismo una cosa que la otra. Pobre Amancio tendría veinte años o veintiuno, fue en Ghana, antiguamente los árbitros en Inglaterra, en todo el mundo usaban camisa y pantalón blanco largo.

CF: El cineasta Pier Paolo Pasolini dijo: “el fútbol es un sistema de signos, por lo tanto es un lenguaje. Hay momentos que son puramente poéticos: los momentos del gol”. Don Alfredo usted ¿alguna vez ha escrito poesía?

Don Alfredo: No, no. He leído bastante, casualmente ahora me ha llegado un libro de un canario, que me había dedicado un poema, ayer me fui a la cama, en la cama leo bastante y me puse a mirar y me encontré con un poema que me dedicó este hombre, y me veo yo ahí metido. Leo bastante, leo mucho a Martín Fierro, lo tengo al lado mío a Martín Fierro. Son las vivencias del campo, es un poema argentino que cuenta la historia de los indios y los militares, que enganchaban a cualquiera y lo metían al servicio militar, durante diez años. Y es un libro que a mi padre no le gustaba, no le interesaba porque decía que era en contra de la ley, del gobierno, y después me di cuenta que trata de la soberbia del que manda.

CF: Su padre jugó en River.

Don Alfredo: Sí, mi padre jugó en River

CF: Usted también.

Don Alfredo: Si

CF: River y Boca en Argentina son como ¿Madrid y Barcelona en España?

Don Alfredo: No, es como Madrid y Atlético. Son del mismo barrio. Y se fundó primero River que Boca. Mi padre nació justo enfrente de la Bombonera, como de aquí a cien metros, y yo nací todo derecho como a quince calles en Barracas. Mi padre tenía una casa ahí y mi madre me dijo: ¡bueno, cuando vengas del colegio, puedes quedarte ahí para lo que quieras, hijo! En la calle donde vivía, tenía mi padre media manzana que era de él, con jardín, tenía de todo.

Un día yo iba por ahí paseando con mi abuelo, y entonces un miércoles había un entrenamiento a la tarde y bueno yo iba con mi abuelo y le dije al señor de la puerta del estadio: por favor que mi padre es de acá, y mi abuelo le dijo: ¡déjele pasar al campo! y ahí conocí a todos los jugadores de River de la antigüedad. Hay uno que vive todavía: Garalla, tiene 96 años, es muy amigo mío.

CF: Usted hizo tres películas

Don Alfredo: Sí, pero para un deportista el cine no. Porque pienso yo que en el Real Madrid, el equipo que teníamos con la cuestión de la justeza del tiempo, el horario, teníamos un reglamento que te daban antes de firmar el contrato con el club y contenía todas las obligaciones, los derechos también y lo que teníamos que hacer.

Y el horario era fundamental y es verdad, porque nosotros siempre llegábamos, más o menos, porque sino es difícil entrenar.

Eso estábamos el otro día comentando con los muchachos del Madrid. Si no sería imposible entrenar. Si ahora llega uno y a la media hora otro, no se podría. Para entrenar tenemos que estar todos.

CF: ¿Qué se siente al marcar un gol, don Alfredo?

Don Alfredo: Lo primero la satisfacción de haber concretado una maniobra y segundo la gran emoción que palpita el público. Tienes que darte cuenta que hay mucha gente alrededor nuestro, que estás jugando para el público y el público se pone contento, llora, hace muecas y burla al contrario, llora cuando pierde...

CF: Usted ha dicho en alguna ocasión que afición como la de Boca no hay en ningún campo de fútbol: no paran de cantar y animar al equipo…

Don Alfredo: En general, por la grandeza que hay. Anoche estuve viendo al Boca, que ganó un partido de la Copa de América y, por las calles de toda la ciudad, gentes con banderas, hinchas de Boca: mujeres, niños, hombres.

Y nos damos cuenta que todo lo que hacemos es para la felicidad de la gente y después dicen: “Viste lo que le hicimos”. Escucha: “lo que le hicimos” o “ganamos” ganamos nosotros. Estaban en la jugada, quiere decir que el fútbol compromete.

Y luego hay una cosa que pienso que es muy importante en el fútbol, y es que se maniobra con los pies. Se piensa con la cabeza y se maniobra con los pies, y por eso es que llama la atención. Porque no puede ser que esté en todo el mundo y cada vez más y no veas ¡las mujeres como juegan al fútbol!

Hay equipos internacionales en Brasil que no sabes cómo juegan y en Alemania y en EE.UU, bueno ahí hay mejores equipos de mujeres jugando fútbol que de hombres.

Entonces ¿qué pasa? Que tiene que ser dificilísimo, ya en el inconsciente de la vida tienen que decir estos tíos: son unos tíos atrevidos y muy comprometidos. Por que muchas veces escuchas: “no le dan una patada al balón y ganan mucho dinero”. Yo digo: no. Juegan al balón, ¿qué quieren que no cobren…?  

CF: Al fútbol se juega ¿despacio o deprisa?

Don Alfredo: Cuanto más rápido mejor. Ahí está la posibilidad de: a mayor velocidad menor técnica. La velocidad no te deja maniobrar. Si pudieras pensar lo harías todo bien, pero si lo tienes que hacer rápido no te dejan. Al menos esa es la versión que tengo yo del espectáculo del fútbol.

No quiero ofender a  nadie, pero cuando nacemos la “teta” la agarramos con la mano, y desde que nacemos todo lo hacemos con la mano por lo general, y es muy difícil maniobrar con los pies: el equilibrio del individuo.

Eso te lo enseña todo la calle, por lo general. Los que juegan en la calle y en terrenos baldíos, tienen más que los que juegan en los patios del colegio, porque la dificultad de no tener terreno liso, jugar en lugar con desniveles, piedras, aumenta la dificultad.

CF: Albert Camus, además de gran novelista, jugaba al fútbol de portero en Argelia y escribió: “jugando de portero la pelota nunca viene hacia uno, por donde uno espera que venga. Esto me ayudó mucho en la vida: lo que más sé acerca de la  moral y las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol” ¿Cuál es su opinión don Alfredo?

Don Alfredo: Hay que tener una moral, una ética: hay que ser limpio y justo. Y después el asunto del portero es muy difícil, tiene grandes dificultades. Yo recuerdo que cuando estaba de entrenador en Boca Junior, tenía en las categorías inferiores a un portero que iba muy bien y en un partido que fui a ver de la segunda división, se le escapó la pelota y le marcaron gol. Y un amigo mío “muy inteligente” se da la vuelta y me dice: Alfredo y “ese qué pasa, no tiene manos, tiene cascos de caballo”. Y yo que estaba ahí, me di la vuelta y dije: “anda, cállate”. Y la gente no sabe que la pelota tiene dificultades, que hace movimientos raros, se va para un lado u otro sin control.

Ahora hay un problema grandísimo con las pelotas de fútbol, y nadie quiere decir nada, con esto de la propaganda, de la publicidad. Pero si palpa los balones de fútbol actuales, se nota que tienen bajadas y al pegarle al balón se tuerce, antiguamente no era así.

CF: “Gracias, vieja” es a la pelota de fútbol?

Don Alfredo: Y a mi mamá.

CF: A la pelota y a su mamá.

Don Alfredo: Claro gracias a mi mamá, estoy jugando a la pelota, yo.

CF: César Luis Menotti dijo: “un equipo de fútbol es como una orquesta, cuanto más tiempo de ensayo tenga el grupo, mejor”

Don Alfredo: Si, muy bien dicho.

CF: Santisteban, entrenador de la selección española sub 17

Don Alfredo: Compañero mío.

CF: Si por supuesto. Santisteban dice: “si hay grupo, hay equipo”

Don Alfredo: Que sí, que sí, es así.

CF: Haciendo referencias a los jugadores individualistas…

Don Alfredo: No sirven. Sirven para un partido concreto que se les necesite, pero hay que ser colectivo.

CF: Una pregunta comprometida (si usted puede decirnos algo). Conversando con Ginés Meléndez, entrenador de la selección nacional sub 19, nos contaba en el Curso de Directores Deportivos en la RFEF: “el 60% de los chavales internacionales con 16 años, abandonan los estudios”

Don Alfredo: Es un asunto complicado. Yo no quiero anotarme los puntos, pero cuando doy una vuelta por las divisiones inferiores, les digo: “agarren los libros, que no muerden” esa es la frase mía.

Estudiar una carrerita o lo que quieras, porque el fútbol es “pan para hoy y hambre para mañana”. Y el fútbol no se hizo para ser profesional, el fútbol se hizo para entretener a la gente.

Lo que se hizo profesional, lo que ahora quieren los niños, haciendo una exageración que: ahora está una señora embarazada y pasa un tipo que se dedica a la contratación de jugadores y le dice: señora le firmo un papel si es un niño y yo se lo agencio. ¡Cómo está la desesperación para agarrar así a un jugador.

Pero el fútbol es para hacer personas agradables, gratas, atléticas, no para ganar dinero. ¿Quién piensa en ganar dinero?

Si se quieren hacer ricos los padres con sus hijos, están equivocados.

El fútbol es una casualidad, yo he conocido jugadores que jugaban muy bien, tanto o mejor que los que estábamos en primera división y no triunfaron por una cuestión o por otra: por miedo, por un problema de visión…

Yo cuando jugaba al fútbol no pensé jamás que fuera a ser profesional, y ya cuando jugaba fútbol y me hicieron profesional, tenía que cumplir unas obligaciones que había que estar a entrenar a las ocho y media de la mañana…

CF: Fútbol y sexo ¿que tal se llevan?

Don Alfredo: Muy bien, son cosas normales.

CF: ¿No hay que plantearse si es bueno o no, antes de los partidos?

Don Alfredo: No. Son cosas normales.

CF: Don Alfredo usted ganó con el Real Madrid: cinco Copas de Europa, ocho Ligas y ha tenido seis hijos. ¿Alguno de sus hijos o nietos se ha dedicado al fútbol?

Don Alfredo: Un nieto que se fue a EE.UU a terminar la carrera y se dedicó un tiempo al fútbol, después se recibió de licenciado en una Ingeniería y ejerció de eso.

El fútbol si sale, sale, si no sale, no sale, es como el baloncesto: “huy quisiera tener un hijo y que fuera no se qué…”.

Hay que tener salud, el fútbol es para tener salud, no es para desgraciarte. Después tienes sesenta años y dejas de jugar al fútbol, porque si no, te caes y te rompes un brazo, un codo. Todo tiene un tiempo.

Hoy chocas con un jugador y te hace un agujero en el brazo, son todo músculo.

CF: Dicen los entrenadores que “Un equipo es un estado de ánimo”

Don Alfredo: Si, que sí, decíamos antes conversando: “unidos y venceremos”

CF: Se le atribuye a usted la frase: “Entonces nos jugábamos la vida, ahora se juegan millones”

Don Alfredo: Ahora también se juegan la vida, estos jugadores de ahora también tienen corazón. Yo veo y justifico lo que pueden ganar. Hay millones de intrusos que viven del fútbol, y si los tipos se llevan la pasta, los futbolistas tienen derecho a cobrar lo que cobran.

Yo me acuerdo cuando tenía, en los años cincuenta, tenía 20 años, venían jugadores y decían que: ¡mala suerte no haber nacido después! Y de esa época hasta ahora el fútbol va hacía arriba y no te digo nada cuando venga China y los morochitos de abajo, no veas…Todavía les falta, pero ya hay muchos preparadores que van a África a enseñarles.

CF: El entrenamiento es fundamental para un deportista

Don Alfredo: Si, sí no está entrenado, no sirve.

CF: Los que dicen que el fútbol es agresivo o genera violencia ¿se equivocan?

Don Alfredo: En una carrera de mil quinientos metros, se meten el codo por todos lados, pero eso es competición, no es violencia. Cuando dicen primero yo, y después yo y yo…a mí “esos” no me van.

CF: Son necesarios los profesionales que rodean el fútbol: médicos, abogados…

Don Alfredo: Abogados no se por qué, pero los médicos si, los masajistas y ayudantes si.

CF: Y los psicoanalistas, ¿pueden cumplir funciones en un equipo de fútbol?

Don Alfredo: En algunos casos puede ser. Yo tuve un muchacho que vino a verme al Valencia, cuando era entrenador, vino un Psicólogo y me dijo: mire don Alfredo podría yo trabajar aquí. Y le dije si encantado, y sabe cual fue el asunto: la plantilla eran 24 jugadores y el primer día se juntaron 16, el segundo día 12, el tercero 8 y al cuarto día viene y me dice: don Alfredo vengo a darle las gracias, pero me voy. Y le dije pero ¿qué ha pasado? y me respondió “me voy, porque si no, me van a volver loco a mí”

CF: Claro, los psicólogos que no se psicoanalizan, terminan así.

Don Alfredo: Claro.

CF: El fútbol es un ejemplo de los grupos ¿es un paradigma grupal?

Don Alfredo: Si, sí. En el fútbol, el individualismo es una cuestión estrictamente para algunas maniobras, pero después hay que trabajar para el equipo. Se dice: unidos, venceremos y desparramados ¿qué haremos?

CF: “El equipo de mis amores” es una frase de la afición o de los jugadores

Don Alfredo: Cuando un deportista ya tiene años, por ejemplo ha pasado de los treinta, el futbolista se encariña con el equipo en que juega primero, y después tiene un cariño muy grande a todos los equipos por los que pasó en su carrera. Es como un trabajo. Yo he oído, que los japoneses cuando hacen una huelga trabajan más.

CF: ¿Qué representa el vestuario en un equipo de fútbol?

Don Alfredo: Ahí es donde se cocina toda la verdad.

CF: Se puede jugar bien y además ganar partidos.

Don Alfredo: Según. Es lo que tiene la gran virtud del fútbol, que jugando bien se puede perder, porque hay muchas circunstancias: tiros al palo y factores que el otro equipo acierta…

CF: ¿Qué diferencia hay entre el fútbol americano y el europeo, si es que la hubiera?

Don Alfredo: Hay diferencia. Pienso yo que el fútbol americano, técnicamente es superior. No hablo de pobreza ni nada de eso, porque hay gente allá que tiene dinero, pero donde se crían los jugadores influye, y luego la picardía allá autóctona que nos han dejado los inmigrantes.

Yo creo que los inmigrantes son más inteligentes que los del lugar, porque dicen: yo aquí tengo que comer, me voy para cualquier lado y uno se juega. Y así mismo, la habilidad me parece que viene de la necesidad. La necesidad obliga.

CF: La necesidad obliga y se genera el deseo.

Don Alfredo: Sí, allá técnicamente maniobran mejor.

CF: Dicen que usted en el campo de fútbol hablaba mucho con sus compañeros. ¿Se necesita jugadores que hablen en el terreno de juego durante un partido?  

Don Alfredo: Bueno, según. Hay jugadores que hablan y otros no. En un equipo siempre se necesitan por lo menos tres o cuatro jugadores que hablen. Que hablen a favor, no que vayan contra corriente.

CF: Y ¿el capitán?

Don Alfredo: El que tiene personalidad, el que tiene mejor ver, por lo general tiene que defender a sus compañeros en algunos lugares. Luego por lo demás se defienden ellos grupalmente.

Es un ejemplo de colectividad con el equipo, por lo que representan.

CF: Que representa la camiseta para un jugador, ¿cuando se besan el escudo?

Don Alfredo: El público se enardece con esos gestos.

CF: Y ¿la roja para los españoles?

Don Alfredo: Para todos los jugadores, la mayor alegría es cuando defienden los colores de su país. La meta de cualquier persona que represente algo sea abogado, médico en lo que sea.

CF: Usted fue internacional con Colombia, Argentina y España.

Don Alfredo: Con Colombia no. Con Argentina y España si. Para jugar con Colombia te tenías que nacionalizar y no me nacionalicé. Jugué en Colombia como jugador de Millonarios de Bogotá, pero no con la selección.

CF: Salió de Argentina a Colombia, por una huelga que había en Argentina y usted quería seguir jugando al fútbol.

Don Alfredo: El motivo es que había problemas de cobro en el país, e hicimos fuerza para apoyar a esa gente, es como si haces una colecta para ayudar a los cieguitos.

CF: Borges dijo: “morir antes de los cien años es un error, una equivocación, después de los cien, una decisión.

Don Alfredo: Yo creo que sí. Ayer estuve viendo en un canal de televisión, una mujer con 130 años, otros con 120, y que nada, que es posible.

CF: ¿Que decisiones importantes tuvo que tomar en su vida?

Don Alfredo: Importante…salir de Argentina y jugarme la vida al ir a Colombia. En el sentido, en que era un apátrida, porque no tenía federación que me apoyara. Esa es la decisión más fuerte que tomé en mi vida.

CF: Y ¿venirse a España, al Real Madrid?

Don Alfredo: Venir a Europa ya fue un juego. Era complicado, ya tenía 26 años y quería quedarme en Buenos Aires, porque tenía unas funciones que hacer, tenía a mi familia. Y me agarraron y me dijeron: “tienes que venir, tienes que venir la semana que viene” y yo: que no, que no y al final me vine, es lo de siempre.

CF: usted sabía que venía ¿al Madrid o al Barcelona?

Don Alfredo: Yo iba al Barcelona.

CF: Y se metió Bernabéu…

Don Alfredo: No, no. Fue un fallo del Barcelona, yo lo tengo escrito en mi libro, y no lo quieren entender.

CF: Le dejó escapar el Barcelona?

Don Alfredo: No, no. Yo les dije con ustedes no voy, ¿a quién han comprado, qué han comprado? Yo les dije: yo pertenezco a River, estoy cedido a Millonarios y en seis meses vuelvo a River, si me quieren aceptar.

Y la FIFA decreta que hasta el año 1954, pertenezco a Millonarios, y después tengo que regresar a River, y yo les digo: oigan tienen que hablar con esta gente y me dicen que no.

Los enviados eran buena gente y de poder, pero dicen que no quieren. Y entonces me vine, pero yo manifestando, está escrito en mi libro, que me venía con mi señora y dos niñas pequeñas, y era más complicado.

Entonces me vine y llegó un momento en que veía que estaban haciendo maniobras para arriba y para abajo, está publicado en el libro, y yo les dije; si siguen así me voy y el Madrid estaba entre comillas, interfiriendo en ese momento, porque se había dado cuenta de la maniobra.

A mí quien me conocía eran los del Madrid, por que habían jugado un torneo triangular festejando el cincuentenario del Madrid allá en Venezuela. Pero había mucho catalán viviendo en Venezuela y avisaron a Samitier y ellos hicieron una gestión en directo y se equivocaron y al final la culpa la tengo yo…

CF: “las mocitas madrileñas van alegres y contentas por que juega su Madrid…” dice la letra del himno del Real Madrid.

Don Alfredo: Está muy bien eso, “las mocitas” de cualquier manera es cariñoso. El otro día, es verdaderamente increíble que me pregunten esto, el otro día se celebró la entrega de insignias del Real Madrid, de los 25 años la de plata, de los 50 años la de oro y los 60 años de brillantes. Y estaba en el Palacio de Congresos, enfrente del Santiago Bernabéu, y se acerca una señora mayor y me dice: “se acuerda de mi, don Alfredo” y yo le digo: yo no me acuerdo. Dice se acuerda cuando jugaron contra el Real Madrid en Venezuela en el cincuentenario y le regalaron un ramillete de flores un grupo de cinco o seis mocitas que viajaron desde Madrid. Y entonces le digo: ¡cómo no me voy a acordar señora!, porque dije: ¡qué raro flores de regalo en el campo de fútbol! Y yo me acordaba y no me acordaba y venían a recibir la medalla de los 60 años de socias del Real Madrid.

CF: Una pregunta muy difícil. Quién escribió “setenta balcones y ninguna flor”.

Don Alfredo: Setenta balcones y ninguna flor…

CF: César Baldomero Fernández, poeta argentino.

Don Alfredo: Baldomero con ese nombre tiene que ser argentino. Había uno que se llamaba Baldomero veinte en copas.

CF: El libro de Medicina Interna Harrison dice en sus primeras páginas que “el corazón es una caja de resonancia” y usted en alguna ocasión hablando de su corazón ha comentado que lo llamaba “bobo”

Don Alfredo: Si porque trabaja como loco y nunca dice nada, hasta que revienta.

CF: Hay frases que dicen algunos deportistas, tales como: “esta mañana pensé que me podía romper”, “esta lesión viene en el momento más inoportuno” “siempre me pasa algo en las finales”. Usted por ejemplo nunca pudo participar en un Mundial de Fútbol: en dos ocasiones no se clasificó España para la fase final y en la tercera oportunidad estaba lesionado.

Don Alfredo: Me lesioné, ahora ando con el bastón por un asunto de la columna. Yo tenía molestias en la columna que se reflejaban en el ciático y la parte posterior de la rodilla, en el hueco poplíteo, Y ahora me salió esto.

Cuando fue el último partido de preparación para el Mundial de Chile, estaba en San Sebastián y cuando faltaban diez minutos me dio un tirón, y estaba Helenio Herrera y le dije mire Helenio lo que me pasó. Y entonces me hace una prueba y me dice no tienes nada. Yo entrenaba y pesaba 70 o 71 kilos y le dije mire yo no he comido nada más que una manzana desde anoche y eso sí, pastillas de vitamina “b” si nos daban, pero debía haber una descompensación de la musculatura de la espalda y algo nutricional y a los quince minutos de entrenar me daba un chasquido y me dejaba paralizado.

CF: Su mejor gol

Don Alfredo: Seguro que no lo vi, porque me tiré de cabeza y lo agarré con el taco, y me llevé todo: el pasto y la tierra que había allá en Bruselas, fue con la selección. Ganamos cinco a cero o cinco a uno. Jugamos contra Bélgica y la pelota la miraba yo y no la veía y estaba el portero tirado y había entrado el balón. Me venían empujando y me la centró Miguel, un extremo del Atlético de Madrid, compañero en la selección, y yo me tiré de cabeza y la enganché de taco y se la clavé en el otro extremo del arco.

Luego un gol parecido a ese, se lo hice a Saso en el Valladolid, del mismo estilo, pero menos difícil que el otro.

Hay gente que vio el gol allí y me lo contaron. Yo estuve buscando la foto pero no la encontré en ningún lado.

CF: ¿Se sufre más de entrenador que de jugador?

Don Alfredo: Si. ¡huy! de entrenador eres como una madre, como una gallina, tienes que vigilar a los polluelos, para que todos los líos que vengan para acá, para uno, que no vayan a ellos, a los jugadores.

Ser entrenador es muy difícil, el jugador se equivoca y no pasa nada, pero con el entrenador lo echan.

CF: ¿Y con los directivos también pasa eso?

Don Alfredo: Capaz que también. Hay que ponerse en el cuero de ellos.

Con el entrenador hay mucha exigencia. El entrenador está a un lado de una línea y al otro está: la prensa, el público, directivos, familiares y todo esto, en contra de éste solo. Es muy difícil salir adelante.

Para salir adelante hay que tener una suerte bárbara, hay que tener…política no es la palabra, como se dice…

CF: Diplomacia

Don Alfredo: Diplomacia, hay que tener un estilo para llevar a la gente. Hay muchas cosas que tienen que aprender los jugadores, todos los días se aprenden cosas.

CF: El mejor defensa que le haya marcado a usted, si es que eso era posible.

Don Alfredo: Marcar si. No eres inmarcable. No te das cuenta. El problema es cuando te marcan en el medio del campo, que tú tienes la pelota y no me la das, porque el marcador está al lado mío y teme que me saque la pelota, y ahí está el problema.

El lío no está cuando te encuentras en el fondo, el lío está en el medio campo con uno encima.

CF: ¿Que tal se lleva usted con el eterno rival, el Atlético de Madrid?

Don Alfredo: Bien, sabemos cómo es el público del atlético y todo eso, pero con los jugadores, se tienen buenas relaciones.

CF: ¿los jugadores son amigos?

Don Alfredo: Por lo general, la mayoría de los jugadores que son buenos, se juntan en la selección y siempre hay muchachos del mismo barrio y uno es del Madrid y otro del Atlético y eso es bueno. Cuando termina el partido quien ha perdido felicita al que ha ganado y decirle nada ya te esperaré la próxima.

CF: El cineasta y guionista Paul Auster, escribió: “el fútbol es un milagro a través del cual Europa encontró una forma de odiarse sin destrozarse”.

Don Alfredo: Claro la envidia. Si uno gana seguido, es lo que digo siempre yo, no se puede ganar 20 años seguidos el campeonato, eso no sirve para nada y tampoco hay que perderlo.

Ahora el problema son los familiares de uno y de otro que se desentienden por el asunto de…

CF: Por celos, envidias, miedos…

Don Alfredo: Por broncas, porque no me dan satisfacción, dice este hombre me gana siempre. Por eso muchas veces de broma cuando yo era joven decía con 20 años y jugando ya en primera, y cuando venía un amigo con su hijo chiquito y le decía de que equipo eres y decía del Atlanta o de Banfield o de…

CF: Lanús, este año campeón.

Don Alfredo: Si. Yo le decía al padre, pero este chico va a sufrir toda la vida. Hacerle hincha de River o Boca y será de vez en cuando campeón y así tendrá alguna satisfacción.

Este año ha salido campeón todos los equipos pequeños. Ha ganado Arsenal, campeón de América, Lanús la Liga y Tigre…tres equipos pequeños han ganado.

CF: Si tuviera que poner música al fútbol: Tango, Rock, Vals…

Don Alfredo: El chipirey la música inglesa, música que va para arriba.

Cuando jugaba en el Madrid cantábamos “Los Doce cascabeles”. Llegábamos en autobús y cuando entrábamos en la Castellana todo el equipo cantaba los “Doce cascabeles tiene mi caballo por la carretera” y así toda la vida.

C F: ¿Cantaban todos?

Don Alfredo: La mayoría, había algunos que no cantaban pero dirigían. No cantaban porque tenían miedo que si cantaban perdíamos. En el fútbol hay mucha cabra…

CF: Supersticiones, manías

Don Alfredo: Muchas manías, esa es la palabra.

CF: ¿Hay muchos jugadores sin estudios?

Don Alfredo: Tiene que haber en América, en África, en Asía. Es el problema que hay, que viene mucha gente de barrios pobres, y es que con una pelota se divierten 40, es más barato.

CF: Le vamos a dar un obsequio que le traemos, es un libro de poesía escrito por Miguel Oscar Menassa, Director de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero. Con grabados porque además de médico es poeta y pintor.

Don Alfredo: Muchas gracias.

CF: Gracias a usted, es una gran alegría haber podido, tranquilamente, tener una conversación inteligente con usted.

Don Alfredo: (hojeando el libro lee en voz alta el título de un poema) “El llanto del nacer”. Está bien, ¡cómo ha progresado todo esto de los nacimientos!

CF: En el año 1900 la media de edad de vida estaba alrededor de los 45 años.

Don Alfredo: En 52 años.

CF: ¡Qué precisión tiene usted!

Don Alfredo: Por eso digo que podemos llegar a los 110 años, yo me lo creo.

CF: Lo vamos a vivir Don Alfredo.

Don Alfredo: Ahora la gente no sabe, pero hay 50 clases nuevas de pescaditos que hay en el mar, que no se conocían. Es una transformación, cada vez se sabe más.

 

Don Alfredo se detiene leyendo la dedicatoria de uno de los poemas de Menassa a sus hijos.

CF: Don Miguel Menassa tuvo 6 hijos como usted y hablando con él, que nació en 1940, también en Buenos Aires, me dijo de usted, que le había visto jugar y me relataba de memoria la delantera de River que llamaban “La máquina” yo ahora no recuerdo…

Don Alfredo: Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau.

CF: ¿Mejor esa delantera o la de Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento?

Don Alfredo: No. La mejor la de River. La llamaban “La Máquina”. Estaba la cancha de River y al lado estaba el río y no había tribuna. Y al vender a Sivori, con la venta del jugador a Italia (era un jugador más joven que yo), hicieron con el dinero de la venta, la tribuna. Y el tren pasaba por debajo de la tribuna y cuando se estaba en el partido, antiguamente no había luz eléctrica y se jugaba de día el partido, a las tres o tres y media, entonces pasaban los trenes allí al lado y decíamos ya viene la máquina. De ahí viene el nombre, la gente no lo sabe.

El 98% de la gente de Buenos Aires, le preguntan y no lo sabe. Dicen “La Máquina” por una precisión que tenía muy buena. Era un espectáculo.

CF: Usted vive en Madrid, ¿antes vivía también en Buenos Aires?

Don Alfredo: Ahora vivo en Madrid, ya no viajo, ahora con el asunto de la columna sufro una barbaridad, estando sentado no me pasa nada.

CF: ¿Me autoriza a llamarlo de vez en cuando y conversar de fútbol con usted?, porque es una verdadera delicia escucharle.

Don Alfredo: Sí claro, cuando quiera.

CF: Me permite que me haga alguna fotografía con usted. Gracias maestro.

 

Poema dedicado a don Alfredo Di Stéfano‏

GRACIAS VIEJO

            A don Alfredo Di Stéfano

En Barracas tuvo padre su residencia porteña y a dos cuadras,

abuelo me llevara una tarde, que aún recuerdo, para que su nieto

entrenar viera a futbolistas de primera. Pero el arco fue la meta de mi mirada

y poco después el augurio escuché en la grada:

aún silba aquel tren al paso de “la máquina” galopante delantera.

 

Quiso el balón que fuera, el primer destino, lejos de mi frontera y sin papeles 

en tierra de cumbia donde todo valía el doble y para jugar bailando

tenía que ser como el hambre: hábil, preciso y rápido cual saeta de baile.

Por aquellos entonces, sabía hablar de frente y del verrés,

ya era feliz, casa y familia mantenía, el tango era un palo verde

y en un quiebro driblaba a cualquier fulano que camino del arco se pusiera.

 

Tuvo que ser la madre patria donde otro quilombo aprendiera,

entre merengues y culés, por mis derechos y mis pies se armó tal revuelo

que a punto estuve de volver sin parné, ni plata, ni guita ni frente marchita.

Pero desde niño, un poco a escondidas, leía poesía:

cuando mis ojos pasean por el “Martín Fierro”

algo fuerte en el pecho latía y más fácil alcanzaba portería.

 

Dr. Carlos Fernández del Ganso
Médico Psicoanalista
Tel. 676242844
www.carlosfernandezdelganso.com

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